
Harta de los roles del azar, de tantas noches que son mañanas vacías, de los mensajes sin fondo todos sin luz y con a.m ... dispuesta a indagar de dónde sale todo. Los por qués de los juegos de miradas, de tanta y tanta basura tirada, sales y entras, vienes y vas, te vas. Lo dejas. Al dia siguiente no quieres nada. Vuelves, ves y tragas ceniza, humo, y bobadas. Atropellada. Consumista consumida, con sus mismas citas. En la mesilla aquel libro que habla de tí, pero sin tu nombre, de una habitacion llena de historias y vacía de personas.
Con gente, con humo, con el humo que nos separa, no te veo ni me ves ... historia acabada.

a veces tragas tanto humo que terminas por apreciar la claridad de una bocanada de aire fresco, de aire de verdad, de ese que dura toda la vida, y que no te dice adiós al día siguiente.
ResponderEliminarel humo nos nubla, y nos pierde. y en ocasiones pensamos que es lo mejor a lo que podemos aspirar,hasta que se disipa,la claridad te alcanza y deseas,por favor, una bocanada de aire limpio.