Me encanta el desayuno, creo que es la mejor comida del día, que no el momento, porque se juega la victoria con el acto de, una vez dentro de la cama por la noche, te tapas con el nórdico y creas tu burbuja, de la que dificilmente, en unas horas te podrán sacar.
Hoy, como todos los días, antes de hacer otra cosa, me disponía a calentar el café con leche y así de la nada, me vino una imagen a la cabeza. Era Liverpool, chispeaba, octubre 2008 y yo desayunando. Eran aquellas tazas, y aquella casa. Era mirar por la ventana y por muy gris que estuviese el dia, salir encantada. Se oía por detrás cualquier puerta de alguien que también se acababa de levantar, sería Katrhin, antes de ir a clase, con su ritual de café, zumo y tostada.
Y por un momento ( o más de uno ) he querido volver, y he recordado que éste fin de semana es el cumpleaños de Helen, y he ido corriendo a visitar ryanair. Pero ... mec! los vuelos son caros, y no puedo hacer la sorpresa que, mientras se hacia la tostada, he imaginado. Y he ido a leer el correo con mi taza al lado, y tenia algo de Helen, y me he recordado más aún en esa casa, en esa cocina, y con esas tazas ...
28.9.09
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